Las lentes de contacto ofrecen una gran comodidad y libertad, pero requieren una correcta higiene para evitar complicaciones oculares.
Consejos fundamentales:
-
Lavarse siempre las manos antes de manipularlas.
-
No reutilizar líquidos ni usar agua del grifo para enjuagarlas.
-
Respetar el tiempo de uso indicado por el especialista.
-
No dormir con las lentes puestas, salvo indicación específica.
El mal uso puede provocar infecciones oculares, por eso es fundamental seguir buenas prácticas de limpieza y mantenimiento.
